martes, mayo 16, 2017

Las dos Marías

Hace unos días me decían que mi vida es perfecta.
Yo digo que mi vida la hago perfecta yo.

María tiene que ir a radioterapia.
Aproximadamente un mes y medio de lunes a viernes.
Cada día se levanta, desayuna, se ducha, se viste y se va al hospital.
Cuando llega la sala de espera esta abarrotada y sin embargo en silencio sepulcral. Pacientes serios, acompañantes preocupados. Busca con la mirada alguien más joven que ella, por eso de que mal de muchos... Nada, hoy no hay "suerte". A veces se retrasan, a veces no. En cualquier caso pierde la mañana entera, lo que la pone de mal humor y con cagaprisas todo el día.
Su médico sale del despacho y pasea altivo por los pasillos, sin saludar a nadie, centrado en la enfermedad y no en los enfermos.
No hay música ni se habla (70% móviles, 30% libros). No hace falta llamar a Hannibal Lecter, éste matadero es silencioso.
Entra en la cabina a cambiarse y rapidamente la avisan.
El ojo del acelerador apunta y dispara.
Prrrrrrrrrrrrrrr.
Lo odia, lo teme.
En 5 minutos termina, se incorpora, se envuelve en la sábana "santa" y se viste en silencio para irse a casa.
Una menos.
.
.
.
María tiene que ir a radioterapia.
Aproximadamente un mes y medio de lunes a viernes.
Cada día se levanta, desayuna, se ducha, se viste y se va al hospital.
Vestido negro y tacones dorados son hoy su uniforme. Desde que se dió cuenta de que el enfermero siempre le toca el muslo al despedirse ha empezado a acudir con falda.
Baja al sótano con la cabeza alta, saludando a su paso. El taconeo retumba en los pasillos que están más acostumbrados a camillas y sillas de ruedas que otra cosa.
La sala de espera está en silencio. Al poco tiempo sale su médico del despacho. Tieso, se desliza como una aparición. Es suizo le comentó, pero por circunstancias de la vida estudió en Valencia y se quedó. Apellidándose López ella piensa que las "circunstancias de la vida" es su origen español pero se calla, si quiere ser suizo que lo sea.
- No se le arrugará la bata con el palo que lleva en el culo, imposible.
La señora de al lado se ríe.  Está flojita, ha dado un bajón esta semana.
María saca el último libro sobre curaciones asombrosas y se pone a leer. Enseguida para.
-Tengo hambre, éste no hace más que hablar de lo que hay que comer...
Su marido le da una manzana y se pone a incordiarla, no me dejas leer, lee en casa, que en casa no me dejas vivir, me estás molestando... Ella le da una patada, él se queja.
- Me has pegado!
- Pues claro.
La señora vuelve a reirse.
Enfrente hay un chico joven, alto y guapo. Definitivamente el mal de muchos no consuela. Está cabreado por el retraso pero ahora también ríe.
- Esto es un rollo, ni música ni payasos ni nada. Se supone que con la foto de los Alpes de la pared nos tenemos que animar. Si al menos fuéramos suizos...
El marido pide el catering a la enfermera, María pide una fuente de chocolate fundido. La enfermera no está de humor, pero la señora y el chico sí. 
Atención!!! El enfermero tocamuslos asoma. Comprobación de miraditas.... A ver... Mira, mira, mira... Sí, tres veces le ha pillado.
Al momento llaman a María que va corriendo porque hay poco tiempo. Tiene que despelotarse y ponerse una combinación para no quedarse en bragas. Nadie jamás ha ligado en ambiente tan hostil. Se mira al espejo, perfecta. Se enrolla en la sábana y sale al ruedo con la combinación beig de puntillas y los zapatos dorados. Clin clan clin clan. Cuando llega se quita la sábana y se queda en topless de esa guisa, con dos cojones.
En la máquina le espera el enfermero, para colocarla la mueve un pelín pacá un pelín pallá cogiéndola de la cintura, pero a pesar de la aparente intimidad ese no es el momento que ella espera. Eso es trabajo y el tocamuslos siempre actúa al final, cuando pronuncia las palabras mágicas "muy quieta, vamos a empezar"
- Lo siento María, estoy muy frío.
- Estás muy bien.
Entonces aparecen dos enfermeras más y se ponen a trajinar con los botones, le hacen a un lado y terminan la preparación.
Vale, ya la hemos cagado. Su enfermero ha quedado apartado cerca de la salida. Parece que hoy no habrá tocamientos. Pero cuando las chicas van a salir empujándole hacia fuera, él hace un quiebro y  rodeándolas se acerca a María. Solo alcanza a tocarle el pie de oro, más que tocarlo lo coge bien, abarcando empeine y punta, mientras pronuncia:
- Muy quieta María, vamos a empezar.
María sonríe. Ese es su chico, no falla. Hoy ha sido puro fetichismo.
El ojo del acelerador apunta y dispara.
Ella cierra los ojos y tararea Sweet Child O Mine.
Enseguida acaba y llega de nuevo el enfermero para bajarla del potro.
Cuando María se incorpora, él se apresura a alcanzarle la sábana por detrás, como a una Reina que sale del baño. Ella abre los brazos, más lentamente de lo necesario y fingiendo buscar las puntas encuentra sus dedos. 
El enfermero se pone nerviosito cuando ella se levanta y le dedica una sonrisa al irse.
- Tápate tápate, que hay gente fuera.
- Tú tranquilo... Mañana más.

Las dos Marías
han estado en el mismo sitio
con la misma gente.



No te preocupes tengo para todos. COMPARTEME. ¡Gracias!

15 comentarios:

  1. Bonito post. Podría estar en cualquier blog, no solo de Femdom. Hay quien dice que no podemos elegir ni obviar los problemas del día a día que nos vienen, pero que si está en nuestras manos como enfrentarnos a ellos. Gracias.

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    1. Un blog de Femdom es cualquier blog también, porque al fin y al cabo ambos lo escriben personas. Y a lo mejor la persona que escribe recetas de magdalenas folla más sucio que tú y yo juntos. Y los que escriben sobre Femdom hacen magdalenas de puta madre.
      Gracias a ti.

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    2. Qué hambre tengo de repente...

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    3. Vainilla, la que usted prefiera.

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  2. Cariño, las lagrimas de una Domina son muy caras como para malgastarlas en público.
    Y te lo dice una que seria capaz de doblegar al mismo diablo con las suyas. Los tacones nos van mejor a las que somos de esta pasta. Si son dorados ya ni que decir más.

    La tierra se conquista con picas y algunas lo hacemos con tacones, dos ovarios y la mejor de nuestras sonrisas.
    Un beso.

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    1. Lo sé, la sabiduría de la Pantoja está infravalorada. Dientes dientes... y que se jodan.
      Besos guapa.

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  3. Te acompaño en el tarareo de Sweet Child O Mine ;)

    Besos.

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    1. Lo que tienes que hacer es acompañarme bailando y arrimar la cebolleta XD.
      Besos

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  4. Impresionante. Acojonante. Voy caminando por el desierto en medio de la tormenta de arena y no he podido dejar de leer hasta el punto final. Es usted impresionante.

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    1. Jamás he visto un tuareg leyendo en el móvil ;)
      Gracias.

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  5. Ser lo que uno es en todo momento, bonita historia con zapatos dorados...
    Las magdalenas ya estarán retenidas, aún así guardare una sin vainilla.
    Gracias

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    1. Ahí estamos... Un blog de fusión. Femdom macrobiótico. Cocina erótica. Moda callejera...

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